Betsabé Villaseñor Izquierdo
Hace dos meses recibí un correo con el mensaje “¡Felicidades!”, con la noticia de que sería aceptada en la familia BBF. Mi vida dio un giro, pues fui recibida oficialmente en la asociación junto a más jóvenes, que al igual que yo, buscan perseguir sus metas y cumplir sus sueños. Gracias a BBF la visión de nuestra vida cambió, pues nos han dado la oportunidad de seguir con nuestra educación y las herramientas para convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos, y no solo eso, pues además de acogernos con calidez también nos dieron la dicha de formar parte de una nueva familia, un nuevo hogar.
Recibir esta beca e ingresar a la organización va más allá de algo meramente monetario, significa formar nuevos vínculos, crecer juntos y hacer un cambio en la sociedad. Decir que estoy agradecida no es suficiente para expresar la gratitud y felicidad que siento con la señora Cecilia Portilla, su esposo Jacinto Ávalos, patrocinadores y todas las personas que han colaborado en la organización por su gran esfuerzo de dar esperanza a jóvenes que desean salir adelante. Gracias BBF por esta oportunidad y abrirnos las puertas al inicio de algo maravilloso: ser parte de la nueva generación de jóvenes que construyan el futuro.
Hace dos meses recibí un correo con el mensaje “¡Felicidades!”, con la noticia de que sería aceptada en la familia BBF. Mi vida dio un giro, pues fui recibida oficialmente en la asociación junto a más jóvenes, que al igual que yo, buscan perseguir sus metas y cumplir sus sueños. Gracias a BBF la visión de nuestra vida cambió, pues nos han dado la oportunidad de seguir con nuestra educación y las herramientas para convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos, y no solo eso, pues además de acogernos con calidez también nos dieron la dicha de formar parte de una nueva familia, un nuevo hogar.
Recibir esta beca e ingresar a la organización va más allá de algo meramente monetario, significa formar nuevos vínculos, crecer juntos y hacer un cambio en la sociedad. Decir que estoy agradecida no es suficiente para expresar la gratitud y felicidad que siento con la señora Cecilia Portilla, su esposo Jacinto Ávalos, patrocinadores y todas las personas que han colaborado en la organización por su gran esfuerzo de dar esperanza a jóvenes que desean salir adelante. Gracias BBF por esta oportunidad y abrirnos las puertas al inicio de algo maravilloso: ser parte de la nueva generación de jóvenes que construyan el futuro.